Las vibraciones así generadas (más de 75 oscilaciones por segundo) impiden que las cenizas formen una espesa capa sobre el filtro: Caen automáticamente del filtro al fondo del bidón (dibujo "A" y "B").
Además, las vibraciones de la cuba comprimen las cenizas, liberando así espacio suplementario. Cuando el nivel de cenizas va a llegar al filtro (dibujo "C"), las vibraciones continuarán creando un espacio entre la ceniza acumulada y el filtro; el aspirador podrá, por lo tanto, seguir funcionando hasta que el nivel de la ceniza alcance el lugar de acoplamiento del tubo con el bidón. |